—Ella me golpea, y yo me quedo quieto, ¿esperando a que me mate a golpes? —Felipe se sentía frustrado.
Juan respondió:
—Clara no es tonta, no te va a matar a golpes.
—No me matará, pero quiere dejarme sin descendencia —dijo Felipe con indignación.
Juan, sin conocer lo de la medicina, al ver que Felipe seguía defendiéndose, levantó su bastón y golpeó a Felipe varias veces.
—¿Pelear con tu propia esposa? ¡No tienes vergüenza! Además, ¿qué has hecho para enfadarla tanto? —preguntó Juan.
Feli