“Tiria, ¿por qué estás haciendo una sugerencia tan tonta también?”. Garrison se puso de pie y caminó hacia Sotiria.
“No… estoy…”.
La voz de Sotiria se apagó cuando recordó que había sido violada por esos dos hombres. Las lágrimas corrían por su rostro sin control. “No es una sugerencia tonta. Estoy diciendo la verdad. Esos dos hombres… Ellos… Ellos me hicieron eso, y toda la ciudad lo sabe. No puedo denigrarte y convertirte en el hazmerreír de la ciudad, tampoco puedo permitir que cortes lazos