Siempre que Zachary se veía deprimido, era como una tundra helada. Sin embargo, Charlotte nunca lo había visto tan frío. Sus ojos oscuros parecían el glaciar más grande del mundo. Charlotte sintió como si la temperatura del pasillo se hubiera desplomado.
"¿A quién escogerás la próxima vez?", preguntó Zachary de repente.
Charlotte estaba tan asustada que no podía ni pensar.
"¿Qué… qué estás diciendo…?".
"¡Zenios dice que va a encontrar a tu bebé!".
Zachary agarró a Charlotte por los hombros.