El nombre que Sotiria había firmado en los documentos resultó ser: ¡Charlotte Simmons!
Sotiria no sabía qué le estaba sucediendo.
Su mente había estado en blanco el momento que decidió firmar. Había estado planeando cerrar los ojos mientras firmaba su nombre y lidiar con todo el procedimiento superficialmente. Sin embargo, su mano parecía tener memoria propia. No había estado bajo su control, y todo había ido extremadamente bien, así fue como había escrito hábilmente “Charlotte Simmons”…
“¿Cr