“¡Zachary!”.
“No”. El hombre sacudió la cabeza.
Charlotte comprendió de inmediato que este hombre era Jebediah. La alegría en sus ojos desapareció instantáneamente, como nubes en el cielo, y se convirtió en desdén. “¿No sabes caminar, Jebediah? ¿Estás ciego?”.
Jebediah no estaba molesto en absoluto. En cambio, miró a Charlotte con una especie de dulzura y calma como nunca antes.
“Solía pensar que eras una p*rra manipulativa. Pensé que solo te casaste con Zach porque te atraía su riqueza y