La punta de los dedos de Charlotte temblaron.
Lorraine estaba tan emocionada que las lágrimas se le escapaban de sus ojos. “Te lo he dejado todo muy claro. Solo te daré dos días. No me importa qué es lo que tienes que hacer. No solo lo dejarás, sino que también lo llevarás a tal estado que se dará por vencido contigo. De lo contrario, ¡solo podrás ver cómo muere por el veneno!”.
“¡Oh sí! Debo recordarte que, si llegamos a ese punto, serías responsable de la muerte de Zachary porque no lo salva