Charlotte desató una ráfaga de preguntas en un solo suspiro, dejando a Lorraine aturdida.
Luego se calmó.
“Zach me invitó a tu casa. Él está arriba. En cuanto a ese chiquillo que causó tanto alboroto en la boda de Zenios, la policía lo atrapó antes de que pudiera escapar”.
Los labios de Charlotte temblaron.
“¿Lo llevaron a la comisaría? Quiero verlo”.
Ella rápidamente se puso los zapatos, lista para irse.
Una mano blanca como la nieve la agarró por la muñeca.
“Ahórrate el viaje. No podrás