Lorraine gritó porque había recibido una patada en el pecho.
La fuerza de esa patada fue fuerte, y Lorraine tenía un cuerpo muy frágil. Ella salió volando como si fuera una cometa separada de su cuerda. Su espalda aterrizó en la pared con un fuerte golpe, que le impidió volar más lejos.
Lorraine cayó al suelo mientras la sangre brotaba de su boca.
Sin embargo, ella no parecía sentir ningún dolor. En cambio, sus ojos bonitos y límpidos miraron al hombre que acababa de patearla. “Zach… Fuiste