Charlotte, que estaba en los brazos de Zachary, no sabía que Tiffany les había disparado flechas.
En ese momento, solo sintió que Zachary, que corría tan rápido como era humanamente posible, se tambaleaba por una fracción de segundo y casi caía.
“¿Qué sucede?”, preguntó ella en pánico.
Zachary abrió sus labios delgados y restó importancia a su condición. “No es nada”.
Parecía que estaba totalmente bien. Se mantuvo firme y continuó corriendo hacia adelante.
Charlotte había venido aquí en una