'¡Julius Randall!'.
El rostro de Julius apareció en la mente de Charlotte desde que escuchó su voz. Miró en la dirección de la voz y vio a Julius caminando hacia ella paso a paso. No había viento en la habitación, pero su camisa blanca ondeaba con sus pasos, haciéndolo parecer un dios descendiendo del cielo.
Antes, a Charlotte no le gustaba interactuar con Julius porque sentía que él era anormal. Sin embargo, esta vez una fuerte oleada de felicidad brotó de las profundidades de su estómago. El