La expresión de Jebediah no cambió las dos veces que Lorraine lo abofeteó. Sin embargo, la lástima en sus ojos se desbordó en el momento en que Lorraine se abofeteó a ella misma. “¡Lory! ¿Qué estás haciendo?”.
Lorraine lo miró con frialdad. La ironía era la única emoción que se podía ver en sus ojos llorosos. “¡Me abofeteé porque estaba ciega, Jebediah Valentine! Aposté todo lo que tenía en ti, pensando que eras la única persona en este mundo que no me traicionaría. Nunca pensé que al final cae