Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Carolina
Después de ese beso tan intenso y tan apasionado que puso en peligro mi estabilidad emocional, Ramiro se separó un poco de mí para tomar aire y para mirarme fijamente a los ojos hasta que los míos le devolvieron la mirada, muy a pesar de lo nervios que ya me encontraba.
–No sabía que las mexicanas besaran tan bien Carolina, gracias por permitirme hacer eso. Sé que de dónde vienes las culturas son d







