Llegando a nuestro edificio, entramos al apartamento de David, atendimos a Luna y a Lobo, después tomamos un café David y yo y finalmente, nos fuimos a su recámara. Por tantas cosas que pasaron, olvidé llevar mi pijama a su apartamento y ya no quería ir al mío, así que estando acostados en la cama, abracé y besé a David y estaba jugando con los botones de su camisa, lo desabroché y después desabroché tod