Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de un rato en el mar, el oleaje comenzó de la nada a subir y nadamos de prisa a la orilla, obviamente le gané a David en llegar, cosa que no le hizo mucha gracia, yo por mi parte me estaba muriendo de risa, pero lo que pasó después nos puso los pelos de punta.
- Buenas noches – Nos saludó un agente de la policía.
- Buenas noches, oficial – Respondimos David y yo.- Me llegó un reporte, que ustedes se






