Esperaban una respuesta de mi parte y espero no estarme equivocando. Porque no me lo perdonaría si llego a fallar.
—Hacerla vomitar, le falta poco para alcanzar la meta de los kilos que el cirujano le pidió perder. Ahora solo resta expulsar la sangre, una vez suceda eso procedemos a operar.
Lo vi suspirar. Llegaron las vacas, nos pusimos en la tarea de ordeñarlas. Reconozco que no sabía que necesitaba conectarme con mis raíces hasta que pisé estas tierras. Amo a Venezuela, a papá le dio muy dur