Cuatro años después
Mis papás estaban preocupados, esperábamos a que el doctor Robinson nos atendiera, desde hace un mes he venido presentado varios mareos, hasta he vomitado sangre, no le hemos dicho a los abuelos para no preocuparlos. Hace quince días iniciaron a realizarme varios exámenes, pero no han encontrado nada. No saben las razones por las cuales vomité con sangre.
—¡Señores Suárez!
Llamó una enfermera. Ingresamos al consultorio tomado de las manos, el doctor les sonrió a mis padres