El resto de la velada fue como lo habíamos planeado, el baile, la comida y el trago, cuando le íbamos a cantar el cumpleaños Cadie pidió la palabra.
—Buenas noches. —Se veía muy sudada por todo lo que había bailado con sus amigos—. Quiero agradecer a Dios, porque me tiene viva, y a ustedes por ser parte de ella. Y por no hacerme caso cuando dije no quiero fiesta; le dije a mamá eso ya no existe, que iba a pasar mi bochorno por tener una corte con un grupo de compañeros, eso de bailar el vals, ¡