Al día siguiente de la presentación, mis padres organizaron una comida con la familia, en mi honor, pero no invitaron a Sergio ni a los demás.
Mamá me abrazó durante un largo rato, mientras que papá quemó tres platos en la cocina y al final no tuvo más remedio que pedir comida a domicilio, tras lo cual, durante la comida, mamá preguntó:
—¿Vas a regresar a la Capital algún día?
Negué con la cabeza.
—La segunda etapa del proyecto también será en el norte.
—¿Otros cinco años?
—Tal vez más.
Mientras