**FREDERY**
Hace apenas unos minutos pensaba en Amaya, en regresar a Nueva York y en todo lo que cambiaría cuando descubriera la verdad sobre mis sentimientos. Ahora siento que el suelo acaba de desaparecer bajo mis pies.
Tomo aire lentamente.
—Vamos.
No le digo adónde. Simplemente camino hacia la cafetería fuera del hospital y Victoria me sigue en silencio.
Cuando llegamos, la cafetería está casi vacía y elijo una mesa alejada, Victoria se sienta frente a mí.
Un mesero se acerca de inmediato.