**AMAYA**
Mi respiración se acelera.
No… No puede descubrir que estuve escuchando.
Los pasos de Fredery se acercan hasta detenerse a mi espalda y, mientras mi mente busca desesperadamente una explicación, mis dedos rozan por instinto algo dentro del bolsillo del pantalón… Los auriculares.
Eso es todo lo que necesito.
Los saco con disimulo y me los coloco justo antes de sentir su mano apoyarse sobre mi hombro.
—Amaya...
Doy un pequeño respingo y me giro sobresaltada.
—¡Fredery!
Me llevo una mano