Dante
—¿Qué pasó? —es lo primero que consultó al ingresar al despacho de mi hermano Nicolas.
—Toma asiento por favor —por el tono que uso es algo serio y sabía que se trataba de nuestra mercadería.
—Me estas preocupando ¿Qué pasa? —pregunto casi en voz baja, ya que por lo general aquí no podíamos hablar sobre nuestro negocio.
—Hable con la gente de Colombia, necesitan que viajemos, pero hay un problema.
—¿Por qué? Se supone que todo llegó bien y ¿Cuál es ese problema? —consulté sin entender qu