CAPÍTULO VEINTE
Después de la mañana agitada que tuvieron, Aiden y Emily se ducharon en el baño personal de la oficina principal, en este tenían todo lo necesario. El joven empresario se había encargado de poner toallas, jabón y shampoo con olor a jazmín.
Bajaron las escaleras y todos se dieron vuelta a mirarlos, ya que ambos venían con el cabello húmedo y la ropa arrugada, que para ninguno de los empleados pasó desapercibido el encuentro pasional de sus actuales jefes.
Él se había arremangad