CAPÍTULO SETENTA Y CINCO
Alex llegó aquella habitación con los pulmones en la boca, apenas leyó el mensaje que Adele le había enviado, avisándole de la tragedia, corrió hacia la habitación en donde estaba su cuñada.
Se puso pálido con lo que vio y por un breve instante se quedó estático en el umbral de la habitación, sin saber que hacer ni decir.
Lucca estaba amarrado con cuerdas en sus manos y pies, el rostro amoratado y la sangre le escurría de la nariz, boca y cabeza. Estaba botado en el s