CAPÍTULO DOSCIENTOS DIECISÉIS
Aiden se mantuvo en un rincón de la sala del velatorio y a su lado estaba su madre, ambos de pie, mientras la ceremonia se realizaba en completa solemnidad.
El ataúd de Daphne estaba rodeado de personas amables y empáticas que Aiden ni Emily conocían, algunas personas estaban sentadas con instrumentos musicales en sus manos y otras paradas, mientras el pastor a grande voz daba el inicio.
Para Aiden, el que hubiera tantas personas acompañándolos en ese día que se su