CAPÍTULO CIENTO SESENTA Y CUATRO
Adrián llegó al umbral de la cocina y algo se estremeció dentro de él cuando vio el estado de catarsis de Emily. La joven lucia vulnerable, herida y también cansada.
Fue cuidadoso de acercarse, sin embargo, Emily escuchó la respiración de él.
Ella alzó su rostro y contempló el rostro del padre de Aiden. Su reacción a la defensiva fue rápida, ya que puso sus manos en el mármol y se levantó del asiento. Luego se limpió la cara con el dorso de las mismas y a pesar