Había dejado mi bolso en casa de Cristian así que nos dirigimos allí a recoger mi bolso y luego me dejaría en casa.
Había tomado un poco, no estaba ebria pero si un poco entonada. Llegamos a su casa y subimos las escaleras para entrar a su cuarto.
Me senté en su cama mientras él buscaba donde había dejado mi bolso. Me recosté en su cama unos segundos, aún me daba un poco de vueltas la cabeza, aunque ya menos gracias a lo que nos había dado el Mayordomo de Alan. Cerré mis ojos unos minutos mien