Su cara de impacto era increíble, sin embargo no se veía enojado, estaba demasiado asombrado y empezó a sonreír. Prendimos un poco las luces y cada uno fue a darle el feliz cumpleaños, incluyendo los demás invitados que algunos él ni si quiera conocía.
—¿Qué tal te pareció todo hermanito?. —Preguntó Marcos mientras se acercaba a él
—Increíble, sabes que hace muchos años no me hacían una fiesta. No es algo que me guste mucho. —Espetó
—Todo lo planeo Sara, nosotros simplemente fuimos cómplices. —