—Ay no, que vergüenza. Pero muchas gracias en verdad. —La mirada de Cristian se clavó en mis ojos, y sentí una fuerte corriente en mi
—Pero dale rápido mijo, que estamos súper intrigados de saber que es. —Exclamó Oscar
—Ya vuelvo. —Se dirigió a la cocina y llegó con un enorme plato que estaba cubierto con una gran tapa y no dejaba ver absolutamente nada de lo que era. —Bien, aquí les tengo esta hermosura. —Alzó la tapa, y se veía exquisito aunque no supiera qué era —Se llama Torta de cuatro Que