Mundo ficciónIniciar sesiónUN MES DESPUÉS
Valerie Una cálida sensación se extendió por mi piel y el canto de los pájaros llenó mis oídos en la oscuridad. Cuando finalmente abrí los ojos, una luz dorada inundó mi visión. ¿Era así como se sentía el cielo? El suave susurro de la tela a mi lado me hizo sonreír. No, esto no era el cielo ni un sueño. Era la realidad. Lenta pero seguramente, la letargia se desvaneció a medida que me adaptaba a mi entorno.






