Mundo ficciónIniciar sesiónAlyn
Podía oírlos.Los colores azules de la habitación me rodeaban. Siempre presentes. Siempre burlándose.La amargura crecía dentro de mí. No había salido en días. Todas las miradas eran demasiado.Antes me miraban con sonrisas, pendientes de mis palabras. Me apoyaban.Y ahora era una paria.La odiaba.Todo era culpa suya.Sus voces apagadas resonaron en la habitación cuando llegaron. Hace unos momentos, habían venido a mi puerta asegurándome que resolverían las cosas, que hablarían con Tristan.Ahora que habían vuelto, tenían que tener buenas noticias.Era de noche, así que sin duda pensaron que estaba dormida. Bien.Me apoyé contra la puerta, esperando lo que dirían. Al principio hubo silencio. Demasiado silencio.No debería haber silencio.—Alyn cometió un error. Fue… tuvo que ser un error.La esperanza llenó mi pecho. Mis buenos y dulces padres. Siempre






