Armando.
Abrí los ojos lentamente, estaba por levantarme de la cama pero me detengo al sentir que la cabeza me va a explotar en miles de pedazos, mi cuerpo está pegado junto a una pequeña suave y deliciosa piel, beso su sien sin despertarla, huelo su cabello embriagándome con su aroma. Me levantó de la cama aturdido y con la punzada más fuerte en la cabeza.
Entre al cuarto de baño, prendo al regadera con agua tibia. Los recuerdos de anoche invaden mi mente, sonrió como un idiota, no sé cómo paso