Mundo ficciónIniciar sesiónMi respiración se encuentra agitada, al tiempo que siento una creciente frustración por no haber alcanzado el clímax — ¿Cuál lección? ¡Deje de torturarme! — suplico mientras me retuerzo sobre la cama apretando mis muslos, tratando de zacear la excitación que me consume.
De pronto de su pequeño bolso, saca lo que parece un antifaz, de inmediato mis ojos se abren como platos del asombro y la intriga. &n







