Mundo de ficçãoIniciar sessãoPierdo el control de mis piernas, han visto cómo la gelatina tiembla sin parar por el más mínimo movimiento. Pues mí situación es casí, casí idéntica. Nuestros azules se encuentran, mí vista se torna borrosa al mirar a mí hermano, Alex, — Qué qué estoy loca — digo para mis adentros, pues creó qué lo qué tengo frente a mí es una ilusión elaborada por mí inestable cabeza.
— Mérida — me acerco lentamente a él frunciendo el ceño.
Le veo in
Que les parece la historia. Gracias por su apoyo.







