Mundo ficciónIniciar sesiónEVANGELINE
Caro entro sin tocar a mi habitación, mientras yo seguía hundida en mi miseria.
- Quiero estar sola por favor.
- No te dejaré sola Ev, presta – tomo un trago de la botella – no tienes porque seguir mintiendo.
- ¿De qué hablas?
- Se que aun amas a Alexander, y tus actos me lo demuestran.
- Yo ya no lo amo, solo estoy…
- Si, como digas, puedes mentirte a ti, pero a mi no me en







