61. Amara
Kathia me visita la siguiente semana, entregandome un par de libros enormes llenos de fotografías y parece completamente decidida a hacerme recordar, se seinta junto a mi por horas, y probablemente su intención sea buena, pero en cuando una de las rimeras fotografías es expuesta, no puedo evitar sentir que tal vez... no quería recordar.
Me enseña fotografías de una chica joven y con sonrisa grande, rubia, y evidentemente alegre, junto a ella, un hombre que ella menciona un par de veces, pero mi