—¡Pfff! — Exclama mi madre. —¡Claro que no! El amor vino MUCHOS años después, pero al inicio no fue así, debido a esto, decidimos irnos en ese mismo momento, sabíamos que habíamos roto un juramento hacia la aldea.
—Y estuvimos huyendo por muchos años, luego llego nuestro primer hijo, tratamos de pasar desapercibidos, pero es bastante difícil, en especial cuando nuestros hijos tienen muy impregnado el olor de sus padres en los primeros cinco años de vida.
Me quedo completamente estupefacta al es