Me siento en la orilla de la cama y tomo mi teléfono que está sobre mi mesita de noche, apresurada busco el número de Reese, pero estoy tan nerviosa que no puedo, así que termino por irme del edificio a refugiarme en el lugar en donde Reese me marcó como suya, mi instinto me dice que es un lugar ideal para traer al mundo a mis crias. En el camino trato de enviarle un mensaje a mi pareja, pero mis nervios me traicionan y no puedo, mi mente está hecha un caos y me cuesta bastante trabajo organiza