Puedo escuchar como los huesos del acechador se retuercen, rompiéndose en miles de pedazos, me doy un fuerte abrazo y aprieto más mis ojos, deseando que todo esto pare cuanto antes, pero Reese está muy furioso y es obvio que no va a dejar para nada bien a ese gato. De momentos miro de reojo la pelea y me arrepiento ya que la cosa empeora cada vez que volteo a ver.
Escucho un fuerte rugido y unos pesados pasos que se acercan a mí, volteo a ver y es Reese, que se acerca a mí arrastrando el cuerpo