—Reese, cuida de nuestra niña, no dejes que nada malo le pase.
—Siempre voy a cuidar de Donna, pase lo que pase.
Las lágrimas brotan de mis ojos, no quiero dejarlos atrás, sé que, si me quedo, podría darles la oportunidad de huir, trato de explicarles esto, pero ellos prefieren quedarse y darnos el tiempo necesario para huir. Estoy consciente de que, si me capturan, el líder hará cosas horribles conmigo y es algo que mis padres no quieren que sufra, pero es mejor eso a perderlos para siempre.
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