Mientras caminamos por el lugar, una fuerte corriente de aire sopla, levantando consigo una gruesa capa de polvo, he empezado a ahogarme y no paro de toser. Una vez que se me ha pasado, volteo a ver a mi esposo, me sorprende verlo tenso, luego miro al resto y veo que todos están igual.
—Nos han rodeado— Sisea mientras su vista se pasea por todo lo que nos rodea. —Al parecer, han logrado ocultar su aroma.
Trago saliva con dificultad mientras me pego más a Reese, quien no duda en ponerme detrás d