—Reese.
—Dejalo estar, no es una amenaza, es temprano y todavía falta mucho para que me despierte— Su rostro se hunde en mi seno derecho, restregándose en él con suavidad. —Suave— Susurra tranquilamente.
—Reese... por todo lo.... — Murmuro entre dientes al ver que no piensa levantarse.
Resignada, me vuelvo a acomodar en la cama y quedarme dormida otra vez, al menos me deja tranquila saber que mi esposo sigue atento a lo que nos rodea, cierro los ojos, pero no puedo dormir, todavía puedo escucha