—Creo que ya va siendo hora de nombrar a sacerdotes y sacerdotisa, los necesitamos tanto como a nuestros guerreros— Miro de reojo a mi abuelo. —No podemos seguir yendo y viniendo, los tramos son cada vez más largos y entiendo que necesitamos a reunir más gente para poder enfrentarnos de cara a los acechadores, pero... creo que tener puntos más cercanos de refugios podrían ayudarnos mucho, en especial si están protegidos por los templos de Gaia.
—Escucho un “pero” en tu idea.
—Lo hay— Resoplo co