Capítulo 84: Ardiente deseo.
Alfa Rezef, con una firmeza suave, tomó el mentón de Maray, obligándola a mirarlo fijamente.
Una intensidad en la plateada mirada de ese macho, una que atravesó a Maray, desnudando su alma inquieta.
—Porque eres tú —respondió él—. No es que vaya a ser sancionado por traer a alguien, ya que soy el Rey Alfa. Simplemente, no había nadie a quien valiera la pena mostrarlo. Excepto tú… Eres la primera, Luna~
Maray se sorprendió. Ella no pudo evitar sentirse…
¿Emocionada…?
"¿Significa que