Capítulo 253: La venganza de una madre.
El amanecer se filtraba a través de las copas de los árboles otoñales, tiñendo el bosque con un suave resplandor. El aire fresco y húmedo traía consigo el aroma a tierra mojada y hojas caídas.
Beta Aeron, el lobo rojo granate, se encontraba en el centro del claro, su pelaje resplandecía con un brillo intenso, reflejando los destellos del sol naciente.
Sus ojos, como un par de rubíes, estaban fijos en Beta Gaspar, el hombre lobo brujo, quien, en su forma humana, se erguía imponente, un aura