Tras la lluvia, las nubes lentamente dejaban despejado el cielo; la luna llena iluminaba el paisaje que rodeaba el castillo de la manada de "Garra Dorada".
Las paredes de piedra oscura parecían absorber la luz de la luna, creando una atmósfera de tensión.
Dentro de esos muros, el aire estaba cargado de furia y descontento.
En el gran salón Real, donde las sombras se hacían presentes bajo la luz de los candelabros, el Rey Alfa Dalton discutía seriamente con su Beta, Gaspar:
—¡Ya dos días y n