Una bestia enorme, tan oscura como la noche y el reflejo de la maldad en ella. Ojos dorados, un brillante amarillento que le causó un escalofríos en ese entonces.
Ese enorme lobo que mordía ferozmente a su padre Douglas, 5 años atrás. Mismo que la loba de Maray mordió en una pata.
¡Las manos de Maray se hicieron en puños!
« No hay error… Es él… Reconozco mi mordida, tu sangre híbrida dejó una marca como quemaduras » , le dijo la loba Arin a Maray internamente.
Maray soportó el peso abru