Capítulo 189: Únete a nosotros.
Cuando Beta Gaspar ingresó a la habitación, un simple chasquido bastó para romper el sello que aprisionaba la garganta de aquella hembra, liberándola para que pudiera hablar sin restricciones:
—¿Qué me hiciste?
Tabitha, sin perder un instante, dirigió su mirada hacia el hombre lobo de cabellera negra y larga.
Una sonrisa altanera curvó los labios de Beta Gaspar, mientras sus penetrantes ojos dorados parpadeaban lentamente, fijándose en las largas ventanas que adornaban la habitación.
—¿N