Los pasos de Maray se dirigieron rápidamente hacia esa hembra de Luna Plateada. Tabitha podía insultarla, pero únicamente, ya que no era rival para esa Reina Alfa.
Maray, ya profundamente alterada por todo lo que sucedía a su alrededor, ENFURECIÓ.
¡¡PUF!!
¡¡Un golpe de puño cerrado impactó directamente en el rostro de esa hembra!!
POF~
Un estrepitoso sonido se produjo cuando esa hembra de Luna Plateada, cayó al piso.
—¡AAAY! ¡M@LDITA LOCA! —gruñó Tabitha, sorprendida, al caer sentada e