CAPÍTULO 49: TRAICIÓN
Gaia
Nunca había experimentado un dolor tan insoportable como este. No sabía que traer un bebé al mundo sería tan doloroso. Como si cada parte de mi cuerpo quisiera escapar de mí, como si todo quisiera expulsarse en ese momento y dejarme vacía. Las lágrimas corren por mis mejillas y no es solo por lo que estoy padeciendo, sino porque él no está a mi lado.
Mi única compañía es Parisa, y no es que me desagrade que mi hermana esté ayudándome, pero todo mi ser clama por Nikola