CAPÍTULO 39: UN CHIVO EXPIATORIO
Nikolai
—¡¿Dónde está?!
Escucho los gritos de mi madre desde el salón del trono, está hecha una furia porque seguramente ya descubrió que Gaia no está en el ala de las concubinas. Es temprano en la mañana, Parisa se ha ido con Karine a llevarle algo de comer a Gaia mientras yo estoy aquí, listo para preparar la gran farsa de mi vida.
No me causa remordimiento haber asesinado a una pobre chica indefensa que encontré en el camino para reemplazarla como Gaia, aunqu